Harvey amenaza Luisiana tras dejar nueve muertos y graves daños en Texas

 

Harvey, el huracán devenido en tormenta tropical, amenaza ahora a Luisiana (ya en estado de emergencia) tras haber golpeado desde el viernes la costa del golfo de México y haber causado graves daños especialmente en la región de Houston, en el Estado de Texas, donde unas “inundaciones históricas” han causado nueve muertos y daños por valor de miles de millones de dólares. El presidente Donald Trump visita hoy la zona afectada mientras los servicios de rescate se afanan por atender a todos los damnificados y a las personas aisladas en zonas remotas. El temor ahora es que la tormenta, tras azotar Luisiana, gire sobre sí misma y vuelva a atacar Texas sin que haya concluido el salvamento de víctimas.

Harvey tocó tierra como huracán de categoría cuatro en la costa de Texas el viernes, con intensa lluvia y vientos sostenidos de 215 kilómetros por hora para luego convertirse en una poderosa tormenta tropical. Houston, con 2,3 millones de habitantes (y seis en su área metropolitana), ha visto como sus calles y avenidas se convertían en lagos y ríos, tras acumular precipitaciones de hasta 120 centímetros en muchas zonas.}

La Agencia federal para la gestión de emergencias (FEMA) anunció que esperaba albergar 30.000 personas en centros de acogida temporales. Su director, Brock Long, ha dicho que las operaciones de búsqueda y rescate abarcan más de 50 condados en Texas. Cientos de personas seguían atrapadas en las calles anegadas en Houston y la periferia.

La cifra oficial de muertos es actualmente de tres -y otros cinco en las zonas limítrofes con el Estado-, pero probablemente sea mayor cuando los organismos de socorro accedan a zonas aisladas por el agua. Además, el pico de las inundaciones se espera para este miércoles o jueves. En Houston, unos 5.500 habitantes ya estaban en albergues, una cifra que según el alcalde, Sylvester Turner, aumentará de manera “exponencial”.

El presidente estadounidense, Donald Trump, que viajará este martes a la zona, ha advertido de que “la recuperación será larga y complicada”, pero aseguró que los ciudadanos “reciben la ayuda necesaria”. “Probablemente se trate de la mayor tormenta que hayamos visto”, dijo Trump, y prometió una “rápida” respuesta por parte del poder ejecutivo y legislativo para que el estado acceda a los fondos federales necesarios para las labores de rescate y reconstrucción en la zona.